Existen multitud de métodos; cuchilla, cera, láser, cremas… pero, independientemente de la técnica utilizada, prácticamente la totalidad de las mujeres se enfrentan a la depilación en algún momento de su vida. Pero ¿cuándo es el momento adecuado para depilarse?
El crecimiento del vello se desarrolla de forma diferente en función de las características de cada persona y por esa razón hay mujeres que comienzan a depilarse antes que otras. De este modo, si una niña tiene el pelo grueso y desarrollado puede comenzar a depilarse. No obstante, esto no sería muy práctico ya que, a edades tempranas, la mayor parte del vello está sin desarrollar. En el caso de la depilación láser, por ejemplo, las sesiones eliminarían un porcentaje del vello mucho menor que si de una persona de edad madura se tratara.
La depilación láser por tanto sólo se aconseja en casos concretos cuando la paciente es menor de edad. Uno de ellos es el de niñas que desde muy pequeñas tienen una fuerte pelusa en la región peribucal y esto les acompleja. También esta técnica funciona bien en implantaciones del cuero cabelludo muy bajas.
Pero no sólo la edad influye en la eliminación del vello. Hay que tener también en cuenta que depilación láser y embarazo no son compatibles. Por otro lado, cuando esta es la opción elegida se debe tener en cuenta la época del año. Lo ideal es comenzar con las sesiones cuando el bronceado ha bajado de intensidad. Para fototipos de I a III, los más claros, se debe esperar un mínimo de un mes desde la última exposición solar y dejar pasar un mes entre una sesión de láser y otra. Para fototipos de nivel IV y superiores se debe esperar un plazo aún mayor: dos meses.
En líneas generales no es recomendable aplicar el láser cuando la piel está bronceada; incluso en aquellos láseres que se promocionan como ultraseguros para este tipo de casos es mejor esperar con el fin de poder subir la energía en la sesión y aumentar así la eficacia de la misma. El invierno es por tanto la mejor época para las sesiones de láser que se aplicarán de forma espaciada y creciente: cada dos meses y medio y después cada tres.
La fotodepilación o depilación láser es una opción eficaz para eliminar el vello pero lo es aún más si se lleva a cabo en el momento adecuado.


