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Como Depilarse

Trucos de depilación y belleza

Los métodos tradicionales para eliminar el vello como la cera, la cuchilla, las cremas depilatorias o incluso la máquina eléctrica han sido útiles para las mujeres durante años. Sin embargo, ahora cada vez pierden más terreno en favor de la depilación definitiva; pero en este campo también surge una pregunta: ¿depilación láser o IPL?

Para la persona que se acerca hasta un centro de estética esta decisión puede no ser relevante ya que la misma hace referencia a la aparatología empleada para la depilación definitiva. Es el centro de estética en cuestión quien tiene que tener en cuenta las diferentes opciones existentes para ofrecer a sus clientes el mejor servicio, pero siempre primando la seguridad del paciente.

La principal ventaja de cualquier aparato de depilación láser es su precisión; al trabajar con un equipo láser la luz emitida es de un único color. Los fotones de esa luz seguirán al desplazarse siempre la misma longitud de onda. La emisión del láser se realiza en línea recta, lo cual permite ser absorbida antes que otra por unos determinados colores.

Cuando esta acción se aplica a la depilación se está hablando de la destrucción de las células en crecimiento que se encuentran en el folículo piloso siendo la melanina la encargada de absorber la luz y conducirla al folículo piloso donde, transformada en calor, quema estas células.

La capacidad de absorción de la melanina, la penetración, la duración del pulso o la frecuencia son los aspectos que se han de tener en cuenta a la hora de elegir un aparato u otro. En el caso del IPL, conocido como luz pulsada, la eliminación del vello se logra de manera diferente puesto que es una luz con diversas longitudes de onda, a cada una de las cuales le corresponde un color, la que hace desaparecer el vello.

Ambas opciones son igual de válidas y en función de las características del vello en cada paciente será más adecuada una u otra. Lo importante es conocer las dos y, por supuesto, en el caso de los profesionales de la estética llevarlas a cabo de manera adecuada para garantizar siempre la salud del paciente.

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La belleza es un objetivo muy difícil de conseguir y para lograr llegar hasta él hay que manejar múltiples factores. Al igual que la depilación láser es un tratamiento empleado para lucir unas piernas perfectas cada parte del cuerpo demanda un método específico para lucir bella.

Aunque pueden llevarse a cabo una serie de cuidados generales para mantenerse en forma y preservar la belleza corporal y facial tales como la hidratación diaria, la realización de ejercicio físico o el seguimiento de una dieta equilibrada, llega un momento en el que se requieren tratamientos específicos ya sean médicos o estéticos.

Dentro de los tratamientos estéticos hay una gran variedad pero ejemplos de los mismos pueden ser: la limpieza facial con un peeling ultrasónico, que sin agredir la piel logra que ésta luzca radiante, luminosa y con un aspecto más joven; la oxigenoterapia, que realizada con un equipo de última generación estimula las células de la piel, la microcirculación y la liberación de toxinas atenuando las arrugas y las líneas de expresión; o un tratamiento flash, que devuelve la frescura y la belleza al rostro de forma inmediata combinando las dos soluciones anteriores con un masaje con cremas ricas en vitamina A y ácido hialurónico.

En cuanto a los tratamientos médicos, las opciones también son amplias: las inyecciones de toxina botulínica eliminan las arrugas de expresión en tiempo récord; la radiofrecuencia se utiliza para tratar la flacidez; el peeling y la bioestimulación para renovar las capas de la piel eliminando imperfecciones y favoreciendo un color uniforme; y la bioestimulación luminica para proteger la piel frente a los rayos ultravioletas antes del verano.

Con cualquiera de estas opciones los resultados no se harán esperar y tanto los métodos estéticos como los médicos tienen algo en común: deben ser llevados a cabo por un profesional para garantizar su eficacia.

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Puesto que tras la depilación láser no es conveniente que la piel se exponga al sol, el invierno es la mejor época para llevar a cabo este método. Pero en esta época del año la piel también necesita unos cuidados específicos que no son los mismos que hay que darle durante el resto del año.

Aunque todo el mundo sabe que en verano es imprescindible utilizar protección solar, no es tan conocido el hecho de que en invierno esto es algo que no se puede descuidar y que la piel sigue recibiendo gran cantidad de sol mientras se realizan las actividades rutinarias. Por este motivo es necesario seguir utilizando un factor de protección que será más elevado si se realizan deportes como el esquí.

También es muy importante elegir una crema hidratante que atraiga el agua dentro de la piel cuyos componentes tengan un efecto oclusivo que impida la pérdida de agua. Es te es el caso, por ejemplo, de la silicona.

Por otro lado hay imperfecciones de la piel que se dan durante todo el año y no se limitan a una época concreta como es el caso de las arrugas; en invierno lo mejor es disminuirlas utilizando cosméticos que contengan hidroxiácidos, retinol y vitaminas. Si las arrugas están algo más marcadas a esta fórmula se le pueden añadir cosméticos con péptidos que disminuyan el tono muscular.

Con el frío también aumentan las rojeces y la deshidratación por lo que se aconseja disminuir la ingestión de alcohol durante esta época del año así como dejar de fumar. Además hay que evitar en lo posible los cambios bruscos de temperatura al pasar de un ambiente caldeado por la calefacción al aire libre puesto que con temperaturas muy bajas también aumenta la posibilidad de aparición de vasos dilatados.

Por último, no hay que olvidar que el invierno no sólo es la mejor época para el láser sino también para someterse a un tratamiento de rejuvenecimiento como el peeling facial o corporal.

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Cuando se pretende conseguir una figura perfecta el primer paso es llevar a cabo una dieta equilibrada para adelgazar; este proceso, llevado a cabo de manera personalizada y con rigidez, garantizará la pérdida de peso pero no la tonificación de los músculos ni la eliminación de la celulitis ya que para ello ha de estar combinado con el ejercicio físico y con tratamientos como el de la cavitación.

Este último proceso es, desde hace años, uno de los más demandados en las clínicas estéticas y consiste en un fenómeno físico de resonancia acústica que se logra cuando se emite una frecuencia determinada contra una estructura sólida. Al utilizar una frecuencia específica a cierta potencia se ponen en resonancia las moléculas de una estructura específica generando microburbujas que colapsan o implosionan rompiendo sólo esa estructura de forma selectiva y no otra.  De esta forma se destruye la célula adiposa y  se transforma la grasa más compacta en un elemento de mayor fluidez que el cuerpo elimina a través del sistema linfático.

Cuando el paciente toma la decisión de someterse a este tratamiento es responsabilidad del profesional estético informarle acerca de la necesidad de un apoyo complementario para optimizar los resultados, independientemente de la cantidad y del tipo de grasa que se desee eliminar. Este apoyo complementario pasa, efectivamente, por la alimentación equilibrada y por el ejercicio físico. Además, después de la cavitación también suele ser recomendable someterse a algún tipo de drenaje.

Unos hábitos de alimentación saludables que pasen por una menor ingesta de grasas, sales y dulces y la realización de ejercicio moderado como caminar, correr o andar durante una hora al día ayuda a drenar y a activar el metabolismo de las grasas para conseguir unos resultados óptimos.

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Fijándose en una pantalla de cine o televisión, seguramente muchas mujeres pensarán que los problemas de piel sólo les afectan a ellas. Delante de la cámara no parecen existir problemas de sequedad o de grasa en la piel pero, sin embargo, la mayoría de las veces es el maquillaje el que crea esta ilusión puesto que factores como la sequedad son comunes en la mayoría de las mujeres.

Para combatir este tipo de circunstancia, lo primero es saber por qué se origina. Una de las causas de la sequedad de la piel es el envejecimiento; la regeneración celular se ralentiza a medida que vamos cumpliendo años y la renovación de las capas de la piel se retarda perdiendo colágeno y elastina.

Por otro lado, la sequedad ambiental también influye puesto que una atmósfera demasiado contaminada, calefacciones, humo o aires acondicionados perjudican a la piel y a su capacidad de retener agua lo que implica que se fragiliza y se cuartea. Lo mismo sucede con la climatología; el frío es, con frecuencia, mucho más agresivo que el calor para la piel puesto que provoca que el agua de la superficie se evapore muy rápidamente.

Por último, la alimentación también influye en el estado de la piel. Las frutas, las verduras y, sobre todo, el agua son los productos responsables de mantener en el organismo el nivel de hidratación óptimo. Además, si se consume poca vitamina C y A y zinc la sequedad cutánea se acentúa.

Estas son algunas de las causas, las soluciones residen en la variedad de tratamientos faciales que existen, los cuales, mientras sean llevados a cabo por un profesional, garantizan la eficacia y la mejora del problema de la sequedad.

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El verano lleva consigo una serie de ventajas estéticas como es el bronceado pero también implica cierta preparación como la eliminación del vello para poder lucir piernas, axilas o ingles. La depilación láser es una de las opciones estéticas más utilizadas por tanto antes del verano pero no es la única.

Las estadísticas demuestran que cada vez un mayor número de personas aprovechan esta época del año para someterse a algún tipo de retoque o de intervención estética sobre todo debido a que es en el verano cuando les es más fácil atravesar el periodo de la recuperación. Pero, ¿cuáles son los retoques más demandados de cara al periodo estival?

Entre los hombres, los implantes faciales (mentón o pómulos entre otros) o corporales (glúteos, gemelos, etc.), la blefaroplastia para eliminar los párpados caídos y las bolsas de los ojos, la ginocomastia (operación de mamas masculinas), el lifting facial y las operaciones de nariz y orejas son las intervenciones más comunes. En el caso de las mujeres, estas aprovechan el verano para someterse a tratamientos como el lifting facial, el remodelado nasal, la otoplastia, las correcciones de boca y arrugas, la blefaroplastia o el aumento de mamas.

Pese a que en esta época las preocupaciones de los cuidados postoperatorios o de la baja laboral disminuyen durante el verano también hay que contar con otros inconvenientes como el calor, que es la principal traba de este periodo. No obstante. Existen diferentes medidas para minimizarlo como frecuentes duchas de agua fría, que en la mayoría de intervenciones se pueden llevar a cabo desde el segundo día, o el uso del aire acondicionado.

Por otro lado, los protectores solares han avanzado mucho en cuanto a su acción de pantalla total por lo que proteger del sol las zonas sometidas a la cirugía no es un problema. Además, la rapidez que han experimentado los postoperatorios en los últimos tiempos, debido a que las cirugías son menos invasivas, permite que la recuperación de cualquier intervención no ocupe todas las vacaciones y que una vez transcurridas éstas no queden signos evidentes del cambio físico.

Teniendo en cuenta todo esto, ¿quién dijo que la cirugía y los tratamientos estéticos cogieran vacaciones de verano?

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Perder peso no siempre es lo más difícil cuando alguien se propone adelgazar; moldear la figura lo es mucho más. Por ejemplo, después de ejercicio y dieta es posible haber bajado varios kilos pero aún mantener ciertas zonas del cuerpo con flacidez o con cúmulos de grasa. La grasa localizada es, precisamente, la más difícil de eliminar y en muchas ocasiones para conseguirlo son necesarios tratamientos especializados.

La liposucción es una de las técnicas más demandadas para combatir la acumulación de grasa en puntos estratégicos del organismo y en más de una ocasión el secreto de su éxito está en combinarla con otras técnicas para conseguir los mejores resultados. Por supuesto, la zona a tratar también es un punto importante a tener en cuenta.

Para, por ejemplo, acabar con la grasa y la flacidez de la cara interna de los muslos la mejor opción es llevar a cabo dos operaciones separadas: un lifting de muslos y una liposucción. La liposucción tradicional aspira la grasa subcutánea a través de finas cánulas pero esto puede provocar, en ocasiones, una flacidez aún mayor que la que se intentaba corregir.

Para evitar esto la liposucción tradicional se realiza en estos casos de forma ambulatoria y complementándose con un lipolifting que corrija esa nueva flacidez no deseada al igual que la anterior. El lipolifting de muslos es una cirugía poco agresiva y de rápida recuperación (en unos diez días se puede volver a hacer vida normal) y además las cicatrices que provoca quedan bastante escondidas.

Este proceso está recomendado especialmente para pacientes con una flacidez importante en la piel y para aquellos casos en los que la liposucción ha sido lo que ha provocado esta flacidez o la ha incrementado. Aunque los resultados son visibles el primer día, como en muchas cirugías, los definitivos se hacen esperar hasta los seis meses. Una vez transcurrido este tiempo no habrá duda de que, si hay problemas estéticos que no se pueden atajar con métodos como la dieta y el ejercicio, la cirugía desde luego es la solución; siempre y cuando ésta se lleve a cabo en una clínica profesional de estética.

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Llega el verano y una de las ventajas que ofrece esta estación con respecto a la estética es que da la posibilidad de tostar la piel al sol y de adquirir un bonito bronceado. No obstante, para eso hacen falta dos condiciones: sol y tiempo. O… ¿quizás éstas sean prescindibles?

Existe una manera de lucir un buen tono de piel sin exponerse al sol y, por consiguiente, evitando los riesgos que esto supone: son los autobronceadores. El truco de estos cosméticos consiste en que contienen una molécula (DHA) que al entrar en contacto con la piel produce una reacción de oxidación en la misma. Como resultado de este proceso, las células muertas de la capa más externa de la epidermis se van tiñendo aunque en el plazo de uno a tres días, debido al proceso natural de descamación, estas células teñidas irán desapareciendo.

Hay que tener en cuenta que los autobronceadores no estimulan la melanina generando color de forma natural por lo que no protegen la piel del sol y, en caso de someterse a los rayos de sol de forma directa, es imprescindible complementar su uso con el de un filtro solar.

La efectividad de estos productos depende de la fórmula que contengan y del tono que se ajuste a cada tipo de piel puesto que el color de los mismos puede ir desde anaranjado hasta marrón tostado, razón por la cual se recomienda probar el producto antes en una zona oculta de la piel.

Pero si lo que se quiere conseguir es un resultado profesional y duradero lo mejor es cambiar los cosméticos por los tratamientos en cabina que se aplican en diferentes centros estéticos profesionales. No hay que olvidar que la piel estará mucho más segura si se pone en manos de expertos.

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El hecho de que la depilación láser sea uno de los métodos más eficaces para eliminar el vello de forma permanente no quiere decir que sea indoloro. En función de cada paciente será más o menos molesto pero son muchas las mujeres que retrasan el momento de someterse a este tipo de depilación por miedo a las molestias que pueda ocasionarles.

Por ese motivo muchas optan por el método de las cremas anestésicas antes de someterse a la depilación láser o fotodepilación. Pero ¿hasta qué punto es aconsejable el uso de estas cremas? Lo principal es discutir con el especialista en depilación la necesidad de un producto anestésico pero aún así hay que tener en cuenta las recomendaciones de la Agencia Estadounidense del Medicamento (FDA) que advierte de los riesgos de estas cremas.

El mayor riesgo existente es que, al insensibilizar la zona, el riesgo de quemaduras es mayor puesto que el paciente no siente el dolor que produce el aparato del láser. Por este motivo en muchos casos se aconseja aplicar la crema anestésica horas antes de la depilación pero hay que tener en cuenta que cuanta más extensión de piel se une más cantidad se aplique o más tiempo permanezca la sustancia en la piel más riesgo habrá de irritaciones o erupciones cutáneas.

Por tanto, en los casos en los que sea necesaria la aplicación de un anestésico se recomienda utilizar uno autorizado, en la menor cantidad posible y siguiendo las instrucciones adecuadas sobre el modo de empleo. Igualmente, es muy recomendable que el profesional médico esté presente en el momento de la aplicación del producto. No obstante, no hay que olvidar que éste no es necesario en todos los casos sino sólo en algunos y por supuesto, la ausencia del mismo no influirá en el resultado de la depilación.

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Los tiempos en los que para eliminar el vello de la piel eran necesarias varias pasadas de la cuchilla o someterse a la cera caliente de manera habitual cada día parecen quedar más atrás. Hoy en día la depilación láser y el IPL se han extendido de tal manera, tanto en el caso de mujeres como en el de la depilación láser masculina, que ya parece algo natural renunciar al vello utilizando esta técnica.

Los resultados son el principal motivo por el cual cada día son más los que optan por este tipo de depilación; la garantía del boca a boca es la mejor publicidad que cualquier tratamiento de este tipo puede tener y en el caso del láser esto se ha hecho más que evidente.

Aunque para muchos es un método todavía reciente fue en 1997 cuando la depilación láser se extendió a nivel mundial Desde aquel entonces ha evolucionado mucho y a día de hoy, a punto de celebrar 25 años de su existencia, este método está cada día más extendido y perfeccionado.

En cualquier cabina o centro especializado en estética, el de la depilación láser es uno de los tratamientos más demandados y cada vez son más los centros que la ofertan; aunque, claro está, la mejor opción es acudir a una clínica que proporcione al paciente todas las garantías de seguridad necesarias.

Los resultados van mejorando con el tiempo y eso es gracia a los avances en la aparatología y en la precisión de los equipos. En 1998 el grado de eficacia de esta técnica era del 50% y sólo dos años después el 76% de los pacientes tratados con técnica láser lograron un aclaramiento permanente en su densidad pilosa de más del 95%.

Pero sin duda el avance más significativo de esta técnica ha sido la posibilidad de destruir el vello durante su fase telógena o de reposo; empleando una dosis más alta de energía la eliminación del vello por sesión se multiplica por tres y sin causar daños en la piel.

Si esta técnica aún evolucionará más o no está por ver pero todo indica que en unos años el vello corporal será sólo historia y esto cada vez se conseguirá de manera más rápida, más cómoda y más eficaz.

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